Pereira

Historia

Las tierras que ahora ocupa Pereira, anteriormente fueron habitadas por las tribus Pijao y Quimbayas, cuya actividad principal era la orfebrería. Debido al interés en esta actividad, Jorge Robledo fundó Cartago el 9 de agosto de 1540.

El territorio entró en disputa por parte de la comunidad de los Pijaos, así que se desplazó a Cartago al sitio en el que ahora se encuentra a orillas del río La Vieja.

La zona quedó convertida en vestigios de una civilización, en la que algunas familias antioqueñas empezaron a poblar. Simultáneamente llegaron ValleCaucanos que nombraron las tierras como Cartago la Vieja, sin embargo, en los registros históricos se menciona el surgimiento de Pereira, como parte de la colonización antioqueña.

El nombramiento oficial como La Villa de Pereira en lo que hoy es la plaza de Bolivar se dió el 30 de Agosto de 1863 por el padre Remigio Antonio Cañarte y la municipalidad de Cartago. su nombre fue pensado en honor a José Francisco Pereira Martinez, quien entre 1816 y 1819  utilizó la zona como refugio de la avanzada del ejército español y mantuvo la ilusión de hacer renacer estas tierras.

Cultura

Pereira cuenta con una ubicación geográfica que le favorece bastante; Debido a eso, desde su fundación, incluso antes, ha sido lugar de migración constante de personas que han llegado en busca de mejores condiciones de vida, lo que ha convertido a Pereira en una ciudad amigable, solidaria, cálida, hospitalaria y con diversidad de valores sociales y culturales.

Las Fiestas de la Cosecha es la celebración principal de la ciudad, y se realizan en el mes de agosto. Un espacio para festejar la cultura, el arte y la importancia de las  tradiciones cafeteras

La religión también hace parte importante de las celebraciones anuales. En la ciudad se puede hacer turismo religioso y disfrutar de la belleza imponente de sus catedrales, iglesias, y capillas.

En épocas especiales como semana santa se celebran procesiones, desfiles y conciertos de música sacra que son tradición desde hace más de 50 años; asimismo se ofrece una amplia agenda de eventos de cultura religiosa para apreciar.